Este lunes estuve viendo la última película de Almodóvar, MADRES PARALELAS. Recuerdo que en el colegio, ya en primaria nos dijeron que las líneas paralelas son las que, por mucho que se prolonguen, nunca llegan a encontrarse, y recuerdo también el título de VIDAS PARALELAS ¿de Plutarco?. Y digo esto porque en el caso de esta película las dos madres que en principio si pudieron ser o eran paralelas, sí llegaron a encontrarse y a converger. Pero bueno, eso no es lo fundamental de la película y entiendo a Almodóvar en cuanto al título:  «madres convergentes» hubiera resultado mucho menos estético.

La película como muchas de Almodóvar es irregular, con partes magníficas y otras menos. Esa irregularidad, forma, sin duda, parte de su personalidad y del encanto del cineasta. El drama de los dos mujeres es intenso y creíble. La interpretación, muy buena, la de todos. Penélope Cruz posiblemente, la mejor porque también tiene más protagonismo. En torno a su drama personal, gira la película.

Hay, a mi juicio, dos puntos que  no encajan o no del todo( lo que forma parte de » esa irregularidad» o «particularidad» tan propias del autor): las referencias a la memoria historia, incluida la  apertura de zanjas, y la inclusión sáfica de las dos protagonistas. El primero, es algo ajeno al conflicto,  claramente superpuesto  o añadido, y el segundo, innecesario, porque el drama de los dos mujeres no varía por el hecho de acostarse o no.  No obstante, ambos están bien resueltos. Lo que hubiera resultado en otros fallido,  Almodóvar  lo encaja con habilidad y «tablas», pero no deja de ser un canto a  la galería y a lo «políticamente correcto».

A mi la película me ha gustado, me ha interesado y eso que la vi en una hora pésima, la de la siesta, pero tengo que decir que prefiero  otras suyas como DOLOR Y GLORIA o JULIETA por citar de las ´´ultimas, y esa para mí entrañable que es LA FLOR DE MI SECRETO.