Dicen que van a suprimir la asignatura de FILOSOFÍA  en la Secundaría Obligatoria. No sé si será una realidad o un proyecto. Sería una lástima y una equivocación, pero no me extrañaría en un mundo tan poco dado a Humanidades, entre ellas, pensar, que requiere un cierto silencio y reposo. Esta no es una época reposada ni silenciosa. Se hace ruido y cuanto más, mejor. En todos los órdenes. Quitar el sentido de la transcendencia, a eso en el fondo nos conduce la filosofía, el negarnos  a preguntarnos qué es la vida, qué somos, de dónde venimos, a dónde vamos,  es renunciar a nuestra esencia humana y reducirnos a una especie de maquinaria en funciones hasta que se estropea. El ser humano que ha hecho cosas tan importantes y hermosas, no puede quedar reducido a eso, a una simple función química. Sin filosofía, sin pensamiento, eliminamos el reflejo, el espejo de lo que fuimos y lo que somos. Una forma de quedarnos sin nosotros.