En la presentación de BIOGRAFIA SECRETA… con Angel Jiménez, de Éride.

Cartel de LA VISITA.

Firmando Biografía SECRETA… Al fondo, Angel Jiménez y Marisa Serrano.

 

 

Crónica teatral: «La visita» de Carmen Resino en el Infanta Isabel.

La visita…del martes tarde-noche al Infanta Isabel fue subir de nuevo al «parnaso» de los verdaderos dioses del teatro: Los actores; El director y el autor.
Era visitar el teatro «mayor» de mi época.
Este naturalismo histórico del siglo XX, a imagen del «Sueño de la Razón» o «La Detonación» de Buero Vallejo: pasando por «la Señorita Julia» de Strindberg; «La Cena» de Jean Claude Brisville…
Esta autora estrenada y premiada, que tiempo ha, hizo mutis por el foro; esta Carmen Resino, pintora e historiadora escribe como los dioses del «parnaso»; prosa fácil y suelta, inquietante psicológica y didáctica bien dialogada que los buenos actores agradecen.
Esta su obra nace de una idea naturalista a lo Strindberg y se desarrolla. Al realismo en escena. Al nuevo naturalismo de Emile Zola: «El talento no se enseña, crece en el sentido que le place».
El realismo en este caso de «la visita» nace se los autores finiseculares, algunos, del mas puro teatro psicológico del siglo XiX al XX. (Ibsen, Chejov ect..)

Por otro lado en una conversación con su director y amigo Ramón Ballesteros sobre, (el transgresivo in tempore, guía de la obra en una visita histórica real de Hitler al París del 1940, al Palacio la Opera de Versalles; tres meses antes de la liberación de los nazis; de París.) el paralelismo con el controvertido Joseph Fauché de la revolución francesa del XVIII. Ramón insiste en que les puede unir el «síndrome de Estocolmo» con sus férreos enemigos Y es muy posible. hay una admiración entre el guía y Hitler; como la hay entre «Pedro y el Capitán» de Benedetti o en «La última batalla del Pardo» de mi amigo y maestro J.M. Rodriguez Mendez. Entre el General vencido y el vencedor. Podríamos seguir hablando
largo y tendido sobre esta enorme simbología semántica que la obra inspira.

Pero vayamos al trabajo del equipo escénico de estos grandísimos actores Pilar Barrera en (Marie) y Luis Perezagua (el guía)  yo ya tenía la experiencia de haberles visto a lo largo de su carrera y trayectoria artística. A mi amigo Luis Perezagua hace poco en «Fermín Pocacosa» o «Luis Mucho-actor» en esta función rubrica su enorme talento para este divino arte de la escena.
Pilar Barrera es una diosa expresiva que flota por el escenario y desde que dice sus primera frases traspasa «batería» con el público y vibra en matices de toda su sabiduría dramática.; Pilar es una enorme actriz en un ejercicio de sencillez creativa. !Chapó! en Marie.
La dirección de mi amigo Ramón Ballesteros es de Matrícula.
La sutileza del intimismo en las luces, el ritmo, todo fluye como por magia, la magia de este genial director de escena, la obra no parece dirigida y esa es la mano que no se ve de todo gran director…

En definitiva es un placer ver algo así, después de la ola de teatro intranscendente que mas o menos se ve en los escenarios. El Teatro es sobre todo Cultura. Y este teatro lo es. por eso es teatro MAYOR con mayúsculas. me gusta !!CHAPO!!

Teo.